Un primer hallazgo
Un equipo cohesionado. Una forma de hacer. Una marca que ya era. Durante el proceso de inmersión, entrevistas y workshops, emergieron patrones claros: un equipo que hablaba con una sola voz, una obsesión por la calidad y una cultura de mejora continua. Con ello pudimos dibujar los primeros trazos de su plataforma de marca.
Lo primero que se detectó es que los productos transmitían solidez, innovación y diseño. Pero más allá de eso, había una convicción compartida de que “hacer las cosas diferente” formaba parte del ADN Soraluce. Esto no era solo una diferenciación técnica, sino emocional, cultural y de liderazgo. Algo que respondía perfectamente con el eslogan utilizado hasta ahora, “Setting New Standards”.




























































